Cuatro palos. Una nueva mirada.
Por qué empezamos COMETA por oros, copas, espadas y bastos, y qué queremos conservar al darles nuevas historias.
Antes del paisaje, de la caja y del nombre, están los cuatro palos: oros, copas, espadas y bastos. Son el punto de partida de COMETA. Queremos que una persona reconozca la baraja antes de detenerse en los detalles de la ilustración.
Esta primera etapa consiste en explorar una pregunta: ¿cuánto puede cambiar una carta sin perder aquello que hace que la leamos de un vistazo?
Reconocer antes de descubrir
Cuando tienes varias cartas en la mano, solo ves una parte de cada una. El número y el palo necesitan seguir siendo claros ahí, en ese pequeño espacio. La ilustración tiene el resto de la carta para contar su historia.
En nuestros estudios digitales probamos las formas por separado. Miramos la silueta de la copa, la hoja y la guarda de la espada, el contorno irregular del basto y el círculo del oro. Después observamos cómo conviven con los índices y con el espacio en blanco.
Todavía queda llevar esos estudios al papel y comprobarlos a tamaño real. Una imagen grande en una pantalla no demuestra que una baraja vaya a leerse bien durante una partida.
También fuera de las cartas
La misma idea aparece en el paisaje de nuestra web. La copa descansa sobre la mesa; los oros aparecen en una pieza de cerámica; los bastos, en una rama; las espadas, en la barandilla.
Queremos que esos detalles formen parte del lugar. Que puedas pasar delante de ellos y, al mirar de nuevo, encontrar algo que ya conocías. El pequeño juego del paisaje nace de esa forma de observar.
Lo que estamos construyendo
COMETA está en desarrollo. Lo que ves ahora son estudios de una dirección: ilustraciones propias del proyecto, figuras reconocibles y un sistema que conecte cartas, reverso y estuche. Los paisajes son conceptos generados con IA y los palos mostrados en esta primera web son estudios digitales.
Las decisiones sobre formato, materiales, precio y lanzamiento se compartirán cuando estén confirmadas. Primero queremos que cada pieza tenga sentido en la mesa.
Puedes explorar la primera colección o probar los cuatro palos en un juego de memoria.

